La generación distribuida hay que aumentarla y la transmisión hay que congelarla, porque sigue siendo útil como respaldo frente a eventos esporádicos y para intercambios entre zonas: Malla de Resiliencia, Estabilización y Seguridad (MRES )
Hoy el paradigma clásico (mundial) de los Sistemas Eléctricos de Potencia (SEP) es:
[Generación lejana] + [Transmisión masiva] + [Consumo pasivo]
Ese esquema tenía todo el sentido en la época en que no era posible generar cerca de los consumos (carbón, grandes centrales hidro, etc.). Pero con el desarrollo actual de las energías renovables —sobre todo la solar— aparece otro paradigma posible:
[Generación cercana al consumo] + [Almacenamiento]
y la transmisión como malla de respaldo y resiliencia, no como columna vertebral.
Es decir, no se trata de eliminar la transmisión, sino de bajarla de jerarquía: que deje de ser el “sistema nervioso central” y pase a ser un seguro de resiliencia que opera a mínima potencia y maxima seguridad, conectando regiones y ayudando en emergencias, pero sin obligarnos a mover MWh todos los días a 1.500 km de distancia.
Incluso en el caso de Chile, el argumento de “hay que transmitir desde el norte porque ahí está el sol” se debilita cuando miras los números:
No estamos hablando de que “no hay sol en el sur”, sino de que hay un poco menos. Y la solución no es construir una línea de 1.500 km con 2.686 torres de 80 metros para mandar energía desde el norte, sino poner más paneles donde estan las industrias y vive la gente y complementar con almacenamiento local. Es más simple, más resiliente y, a la larga, más barato.
Aquí viene el punto histórico clave: ni siquiera Edison, con la tecnología actual, insistiría en seguir agrandando la infraestructura de transmisión, ni en corriente alterna ni en corriente continua.
Si en 1880 Edison hubiese tenido:
lo más probable es que jamás se le habría ocurrido electrificar el mundo a punta de líneas de alta tensión a cientos de kilómetros. Lo que habría hecho es exactamente lo que hoy podemos hacer:
Es decir, Edison habría usado la transmisión como complemento, no como dogma. Y es justamente eso lo que tiene sentido hoy: no es “generación distribuida versus transmisión”, sino generación distribuida como base y transmisión redefinida como herramienta de resiliencia y apoyo, no como el centro del modelo de negocio.
En resumen: